El proceso de envejecimiento se inicia a los 30 años. Apartir de esta edad, se produce un declive de las funciones fisiológicas a una velocidad que depende de cada persona y donde el estilo de vida tiene una influencia definitiva.
Uno de los principales objetivos de las terapias anti-edad consiste en modificar el reloj biológico y ralentizar la velocidad del envejecimiento, asegurando una buena calidad de vida durante la vejez |